Cuatro tendencias que están revolucionando la logística urbana

El futuro del sector logístico pasa por seguir desarrollando el ámbito de la logística urbana en pos de soluciones sostenibles, eficientes y duraderas.  Analizamos las tendencias que determinarán la evolución del modelo urbano en los próximos años.

El auge de operaciones logísticas ha sido más que evidente en los últimos años. El despegue del e-commerce, la buena marcha de la economía y la estabilidad de las rentabilidades obtenidas lo han puesto en el punto de mira de los inversores. En cuanto a los datos de inversión, según el último informe logístico de JLL, ésta alcanzó su máximo histórico en 2017 situándose en los 1.410 millones de euros, un 72% más que en 2016.

Si tuviéramos que resumir en una frase la evolución del sector en este año, podemos hablar de un cambio en el modelo y el alcance del negocio logístico tradicional. Por un lado, la escasez de las oportunidades de inversión ha obligado a los inversores a mirar más allá de las operaciones habituales. Así, ha crecido el interés por la compra de suelo y los proyectos en construcción. Por otro lado, la logística urbana ha adquirido una importancia significativa al pasar a ser considerada como complemento de las naves industriales en el ámbito del comercio electrónico.

Precisamente este ámbito es uno de los que mayores cambios ha experimentado en los últimos años. Según Pere Morcillo, Head of Industrial & Logistics de JLL, “es un modelo en constante transformación que busca adaptarse a los retos que se le plantean en materia de sostenibilidad, eficiencia y demanda de los clientes. Todo ello, a través de los avances tecnológicos, que alteran significativamente la gestión y los procesos de trabajo, dando paso a modelos inteligentes y socialmente responsables”.

A continuación, analizamos cuatro iniciativas tecnológicas que tienen el potencial de modificar la hoja de ruta de la logística urbana en los próximos años.

MaaS y WaaS

Las plataformas Mobility as a Service («Movilidad como Servicio» o MaaS, por sus siglas en inglés) y su equivalente para los almacenes, el Warehouse as a Service («los Almacenes como Servicio» o WaaS) se basan en vincular en tiempo real la demanda de transporte o almacenes con la oferta. En Madrid, la Empresa Municipal de Transportes (EMT) está trabajando en una aplicación de movilidad multimodal, que ofrecerá información sobre coches, motos y bicicletas compartidas en la Comunidad, así como sobre las modalidades de carsharing y motosharing. En cuanto al Warehouse as a Service, se presenta como una buena opción para abastecer a la logística urbana. Son varios los proveedores que ofrecen almacenes a corto plazo y en régimen compartido para cubrir la demanda. Entre ellos, destaca TimoCom, el mayor proveedor de Europa, que opera una plataforma tanto de cargas como de almacenaje en España y otros 43 países de toda Europa.

Automatización de la última milla

Otra posible solución tecnológica son los robots de entrega autodirigidos como los que ha desarrollado Starship Technologie. La empresa ya colabora con compañías como Just Eat en el Reino Unido o los utilizados por el servicio público de correos en Suiza, que permite entregas de última milla de forma más inteligente y rentable.

Impresión 3D

La impresión 3D es otra innovación que tiene el potencial de modificar las dinámicas del transporte de mercancías en las ciudades. En su último informe de tendencias, DHL pone de manifiesto que este servicio puede tener un impacto significativo en ámbitos como las piezas de recambio una vez que el producto se ha lanzado al mercado. Tal es el caso del fabricante de automóviles Daimler, que, como parte de sus servicios posventa para el sector de camiones, ofrece a sus clientes la posibilidad de imprimir en 3D unas 30 piezas de recambio. De esta forma, se reducen los tiempos de espera para los usuarios y el espacio físico que la empresa necesita para almacenar componentes.

Big Data y análisis predictivo

Los cambios tecnológicos en los sistemas de producción y distribución permiten una utilización cada más eficiente de los medios de la cadena de suministro mediante el desarrollo de programas de producción y de rutas de transporte más cortas basados en datos y análisis predictivos. El Big Data brinda la oportunidad de pasar de una cadena de suministro a una cadena de demanda mediante el análisis predictivo de las necesidades de los clientes finales y la elaboración de insights novedosos basados en datos proporcionados por los consumidores.

Tal y como señala Pere Morcillo, “innovaciones como la impresión 3D o el Big Data permiten diversificar la forma de producir y almacenar, alternando el modelo masivo con otro más reducido y personalizado. Se trata, en definitiva, de aportar flexibilidad y escalabilidad a un negocio que se ha convertido en una pieza esencial del éxito de cualquier estrategia empresarial y que lo seguirá siendo en el futuro”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*